Qué es y cómo funciona
Una PWA es una web construida con unos requisitos extra que le permiten comportarse como una aplicación. Normalmente necesita tres piezas: servirse por HTTPS, tener un archivo de manifiesto que describe su nombre, icono y modo de visualización, y registrar un service worker, un script que se ejecuta en segundo plano y que gestiona la caché y las peticiones de red.
El service worker es lo que permite cargar ciertas pantallas sin conexión o con conexión inestable, y también recibir notificaciones push mediante la Web Push API. El manifiesto es lo que permite que el navegador ofrezca instalarla en la pantalla de inicio, de modo que se abra a pantalla completa y sin barra de direcciones.
Se distribuye con una URL, sin pasar por App Store ni Google Play. Eso simplifica las actualizaciones, porque se publica una versión nueva en el servidor y todo el mundo la recibe, pero también implica que no aparece en las tiendas y que depende de lo que cada navegador y sistema operativo permitan.
Por qué importa
Para muchos negocios una PWA es una forma económica de ofrecer una experiencia de app sin mantener proyectos distintos para iOS y Android: un solo código, una URL compartible y acceso rápido desde el móvil. Funciona especialmente bien en herramientas internas, paneles, catálogos y servicios en los que el usuario ya llega desde la web.
El principal aspecto a vigilar son las diferencias entre sistemas. En iOS las notificaciones push de una PWA solo están disponibles, desde iOS 16.4, cuando el usuario la ha añadido a la pantalla de inicio, y otras capacidades pueden estar más limitadas que en Android. Conviene comprobar en dispositivos reales que lo que necesitas funciona antes de decidir.
Un ejemplo
Una empresa de reparto tiene un panel para que sus repartidores marquen entregas y vean la ruta del día. En lugar de publicar una app, convierte el panel en una PWA: los repartidores la instalan desde el navegador, la usan aunque la cobertura falle un momento y reciben avisos de nuevos pedidos. Si más adelante necesitan acceso avanzado al hardware del teléfono, evaluarán dar el salto a una app de tienda.
Errores y confusiones frecuentes
- Instalar una PWA no es tan visible como descargar una app. En iOS suele hacerse manualmente desde el menú de compartir del navegador, y muchos usuarios no lo saben; hay que explicarlo en la propia web.
- Una PWA no tiene acceso a todo el hardware ni a todas las funciones del sistema. Antes de comprometerte, lista lo que necesitas (Bluetooth, segundo plano, sensores, pagos integrados) y compruébalo en cada plataforma.
- El modo sin conexión no es automático: hay que decidir qué se guarda en caché, cómo se actualiza y qué pasa con los datos que el usuario modifica estando desconectado.
