7 señales de que tu web está perdiendo clientes (y cómo confirmarlo en 10 minutos)

PorFederico Noya
7 min lectura
Portátil mostrando una web con una gráfica de caída y el indicador «pérdida de clientes -38 %», junto a un cronómetro de 10 minutos y un aviso de alerta

Una web puede estar perdiendo clientes durante meses sin que nadie lo note: no da error, no se cae, y en el ordenador de la oficina se ve perfecta. El problema es que casi ninguna de las señales que importan se ven mirando la web. Se ven midiéndola.

Esta semana hemos auditado 20 sitios con nuestro rastreador. Once tenían fallos críticos. Cuatro estaban limpios. No eran webs abandonadas: son sitios en producción, de negocios que facturan, algunos rehechos hace menos de dos años. Los fallos que encontramos se repiten tanto que se pueden ordenar en una lista corta.

Estas son las siete señales, con el método exacto para comprobar cada una en tu propio sitio. Ninguna necesita conocimientos técnicos y todas juntas se hacen en diez minutos.

1. Enlaces rotos en el menú o el pie

Es la primera de la lista porque es la que más daño hace por unidad de descuido, y la que más veces encontramos.

Un enlace roto en una página suelta es un error menor. Un enlace roto en el menú o en el pie aparece en todas las páginas del sitio. En una de las webs que auditamos, un enlace de categoría que devolvía un error 404 estaba enlazado desde 165 páginas. En otra, una sección del catálogo que ya no existía seguía enlazada desde 102. Nadie lo había tocado en meses.

Para el cliente, es hacer clic en «Servicios» y aterrizar en una página de error. Para Google, es reparto de autoridad hacia un agujero: cada uno de esos 165 enlaces está señalando algo que no existe.

Cómo confirmarlo: entra en tu web desde el móvil y pincha todos los enlaces del menú y del pie, uno por uno. Son dos minutos. Si alguno lleva a «página no encontrada», multiplícalo por el número de páginas de tu web: ese es el tamaño real del problema.

2. Tarda más de tres segundos en abrir desde el móvil

La mitad de los visitantes de una web española llega desde el móvil, muchos con datos y no con wifi. Y la paciencia en móvil es corta: la mayoría abandona antes de los tres segundos.

En una auditoría reciente encontramos una portada que cargaba 228 imágenes de golpe, once megas en total, con seis coma dos segundos de espera en una conexión móvil normal. La web se veía bien. Simplemente, la mayoría de la gente no llegaba a verla.

Lo importante es que casi nunca es un problema de servidor: es que las imágenes se subieron tal cual salieron de la cámara. Es de los fallos más caros de sufrir y de los más baratos de arreglar. Dicho eso, cuando el servidor es el problema —alojamiento compartido saturado, sin caché, sin red de distribución— no hay optimización de imágenes que lo compense; en los proyectos que desplegamos usamos Hostinger, de quienes somos partner.

Cómo confirmarlo: abre PageSpeed Insights, pega tu dirección y mira solo la pestaña de móvil. Si el resultado está en rojo o el tiempo de carga pasa de tres segundos, ahí tienes clientes que nunca llegaron a entrar.

3. Al compartir el enlace por WhatsApp no aparece ninguna foto

Esta se comprueba en diez segundos y sorprende lo frecuente que es.

Cuando alguien recomienda tu negocio y pega el enlace en un WhatsApp, deberían aparecer una imagen, un título y una descripción. Si tu web no lo tiene configurado, aparece la dirección pelada. El enlace sigue funcionando, pero la recomendación pierde toda su fuerza: un enlace con foto se abre mucho más que una línea de texto azul.

Es el fallo más invisible de la lista, porque tú nunca te mandas tu propio enlace.

Cómo confirmarlo: mándate el enlace de tu web a ti mismo por WhatsApp y mira qué aparece. Si solo sale la dirección, falta la configuración de vista previa. Se arregla en una tarde.

4. El navegador avisa de «sitio no seguro»

El certificado de seguridad caducado o mal instalado es un fallo silencioso: no lo ves si tu navegador ya visitó la web antes, porque guarda la excepción. Lo ve el desconocido que entra por primera vez, que es exactamente el cliente potencial.

Y lo que ve no es un aviso discreto: es una pantalla roja a pantalla completa diciéndole que el sitio no es seguro. Prácticamente nadie sigue adelante desde ahí.

Cómo confirmarlo: abre tu web en una ventana de incógnito, o pídele a alguien que nunca haya entrado que lo haga desde su móvil. Si aparece un candado tachado o un aviso, es urgente: se arregla el mismo día y suele ser gratis.

5. No hay dónde dejar los datos

Suena absurdo, pero es más común de lo que parece: webs con toda la información del servicio, bien escrita, y ningún formulario. Solo un teléfono, o un correo escrito en texto, o un enlace a redes sociales.

El problema es de momento. Alguien que acaba de leer tu página y está convencido quiere hacer algo ahora. Si tiene que copiar un correo, abrir su gestor y escribir un mensaje desde cero, la mayoría lo deja para luego. Y luego no vuelve.

Cómo confirmarlo: entra en tu web como si fueras un cliente y cuenta cuántos clics necesitas para pedir presupuesto. Si son más de dos, o si en algún punto tienes que copiar algo a mano, ahí se te van clientes que ya estaban decididos.

6. Google enseña de ti un texto que tú no escribiste

Debajo del título de tu web, en los resultados de Google, hay dos líneas de texto. Si tú no las has escrito, Google las inventa cogiendo un trozo cualquiera de la página. A veces acierta. A veces saca el aviso de cookies, un menú, o una frase a medias.

Esas dos líneas son lo único que un desconocido lee antes de decidir si entra en tu web o en la del competidor que sale debajo. Dejarlas al azar es regalar la primera impresión.

Cómo confirmarlo: busca en Google `site:tudominio.com` y mira los textos que aparecen bajo cada resultado. Si están cortados a mitad de frase, repetidos entre páginas o dicen algo que tú no pondrías, están sin escribir.

7. La web sigue diciendo 2022

El pie de página con un año viejo, una noticia de hace tres años en portada, precios de un servicio que ya no ofreces, imágenes que no cargan. Por separado son detalles. Juntos transmiten una cosa muy concreta al que no te conoce: aquí ya no hay nadie.

En una web que revisamos hace poco, veintidós imágenes no cargaban, incluida la del logotipo. Nadie de la empresa lo había visto porque todos entraban desde el mismo navegador, que las tenía guardadas en memoria.

Cómo confirmarlo: abre tu web en incógnito, baja hasta el pie y mira el año. Después recorre la portada buscando iconos de imagen rota. Es un minuto y dice mucho de lo que un cliente nuevo percibe.

Qué hacer con esta lista

Las siete señales tienen algo en común: ninguna se detecta usando tu web con normalidad. Todas se detectan mirándola como la mira un desconocido, desde otro dispositivo, sin memoria previa y con prisa.

Si al hacer la comprobación te salen una o dos, son un arreglo corto y merece la pena hacerlo ya. Si te salen cuatro o más, el problema probablemente no sea la web: es que nadie la está mirando de forma periódica, y en seis meses volverán a acumularse otras siete.

Ese es exactamente el trabajo que hacemos en la auditoría web técnica: pasar un rastreador por el sitio entero —no por la portada— y entregar la lista de lo que está roto, ordenada por cuánto cuesta cada cosa en clientes perdidos, no por dificultad técnica.

Y si lo que te preocupa no es arreglar la que tienes sino si merece la pena rehacerla, te servirán más estos dos: cuánto cuesta una página web profesional en España y cuánto cuesta desarrollar una app, donde están los rangos reales de precio con lo que incluye cada uno.


¿Quieres la lista de tu web sin hacerlo a mano? Pásanos la dirección y te decimos qué encontramos. Si no hay nada serio, te lo decimos también.

Divulgación: el enlace a Hostinger es un enlace de afiliación. Si contratas a través de él, NVDigital recibe una comisión sin coste adicional para ti. Lo recomendamos porque lo usamos, no al revés.

¿Te resulta útil este contenido? Añadinos como fuente preferida en Google.

Etiquetas:#Desarrollo Web

Compartir artículo

Sobre el autor

Foto de Federico Noya

Federico Noya

Newsletter · 1 email al mes

No te pierdaslo siguiente que publiquemos.

Artículos sobre Next.js, IA aplicada y desarrollo de producto. Sin spam, cero rellenos — un email cuando hay algo que merece tu tiempo.

Del blog

Artículos relacionados

Continúa explorando contenido sobre el mismo tema