Qué es y cómo funciona
Hreflang es una anotación que indica a Google que varias URL son versiones equivalentes de una misma página en distintos idiomas o regiones, para que muestre a cada usuario la más adecuada. Google la admite por tres vías equivalentes: etiquetas link en el head del HTML, cabeceras HTTP (útiles en archivos que no son HTML) y sitemap XML. Elegir una u otra es cuestión de comodidad para tu sitio.
Las reglas son estrictas. Cada versión debe enlazar a todas las demás y también a sí misma, y los enlaces deben ser recíprocos: si la página A señala a la B, la B tiene que señalar a la A, o las anotaciones pueden ignorarse o interpretarse mal. Los códigos usan el idioma en formato ISO 639-1 y, de forma opcional, la región en ISO 3166-1 alfa 2 (es, es-ES, es-MX); indicar solo la región no es válido. Existe además el valor x-default para la versión de reserva, por ejemplo un selector de idioma.
Conviene entender su alcance. Hreflang es una señal, no una directiva: ayuda a Google a elegir la versión que mostrar, pero no garantiza que lo haga, no traduce nada y no mejora por sí mismo las posiciones. Según Google, las versiones localizadas solo se consideran duplicadas si el contenido principal sigue sin traducir; su utilidad se nota sobre todo con variantes del mismo idioma para regiones distintas y para que no se muestre una versión en un idioma equivocado.
Por qué importa
En un sitio multilingüe o con varios mercados, sin hreflang es fácil que un usuario de México vea la versión pensada para España, o que dos versiones muy parecidas compitan entre sí en los resultados. Una configuración correcta ayuda a que cada persona llegue a la versión que le corresponde, con su moneda, sus condiciones y su idioma.
Tiene un coste de mantenimiento: cada página nueva, cada cambio de URL o cada versión retirada obliga a actualizar las anotaciones en todas las versiones, y un fallo en uno de los lados invalida la relación. En webs con pocas versiones es manejable; en catálogos grandes conviene generarlo automáticamente desde una única fuente de datos. Y si tu web está en un solo idioma y para un solo mercado, no lo necesitas.
Un ejemplo
Una tienda vende en España, México y en inglés para otros países. Cada producto existe en tres URL: es-ES, es-MX y en. Cada ficha incluye anotaciones hacia las tres versiones, incluida ella misma, además de x-default hacia un selector de idioma. Las versiones en español comparten texto casi igual, de modo que hreflang ayuda a que cada mercado vea la suya. Al añadir un producto nuevo, el sistema genera las tres URL y todas las anotaciones a la vez, y se revisa periódicamente con el informe de Search Console y con un rastreador propio.
Errores y confusiones frecuentes
- Olvidar los enlaces recíprocos o la autorreferencia. Es el error más habitual, y Google puede ignorar las anotaciones afectadas.
- Usar códigos inválidos, como en-UK en vez de en-GB, o indicar solo la región. Los códigos incorrectos se descartan.
- Combinar hreflang con etiquetas canonical que apuntan a otra versión: se envían señales contradictorias. Lo habitual es que cada versión sea canonical de sí misma.
